Cultivo y cosecha

El cultivo y la cosecha.

Nuestros abuelos y tatarabuelos se limitaban a cosechar las aceitunas sin cultivar el árbol esto hacía que la producción de estas plantaciones fuera muy escasa y estuvieran siempre a merced de las plagas y de las condiciones climatologicas adversas.
Después empezaron a utilizar los estiércoles de animales y humanos como abonos consiguiendo un importante aumento de la producción así como del vigor del árbol. Se consiguió que los árboles dieran cosecha todos los años.
Una mejora fue la introducción de nuevas técnicas de poda que posibilitaron una mejora del estado del árbol y que se redujera su tamaño consiguiendo plantaciones con uno numero mas elevado de árboles (mes espesas) y al reducir su tamaño se consiguió facilitar la recolección de la aceituna.
Otra mejora que siguió a la poda fue la utilización de plaguicidas y fungicidas para luchar contra las plagas y las enfermedades de los árboles.
Dentro de esta colección de mejoras en este cultivo se tiene que remarcar la implantación de los riegos por goteo que permitieron, optimizando el agua, una independencia del árbol respecto a las sequías que abundan en nuestras comarcas.
En la actualidad gracias a las nuevas tecnologías se han reducido los trabajos que requieren de un esfuerzo físico del agricultor, el uso de maquinaría ha sustituido parte de la mano de obra humana y animal en la realización de los trabajos que antes eran mas duras (labrar, recoger los restos de la poda, etc...) esto ha representado una mejora importante en la calidad de vida y de salud del propio agricultor.
Pero todas estas mejoras que hemos visto y que han ido llegando con el paso de los años no han conseguido cambiar la cantidad de horas que el agricultor se pasa trabajando en el campo, así igual que nuestros abuelos y tatarabuelos nuestros agricultores tienen que trabajar mientras hay luz del día y casi todos el días del año para poder cultivar unas plantaciones que en tiempos de cosecha aporten lo bastante para poder subsistir todo el año.